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Cómo prepararte para tu nueva vida como freelance

Cómo prepararte para tu nueva vida como freelance

Últimamente, muchos diseñadores me han preguntado cómo prepararse para dejar su empleo y trabajar como freelance. Antes de arrancar el Hacktivismo, he trabajado por cuenta ajena y como profesional independiente. He saltado en bastantes ocasiones de un lado a otro, y por supuesto, he cometido muchísimo errores.

Estoy seguro que si ahora me pusiese a buscar en internet frases motivadoras, encontraría un buen puñado para soltarte aquí e intentar motivarte a que tomes las riendas de tu vida y decidas emprender. Pero la realidad, es que a pesar de tener que cerrar varias empresas en el pasado teniendo que volver al trabajo por cuenta ajena, siempre tuve claro que era para recuperarme económicamente y volver al ataque.

Para mí, en mi cabeza, todo es muy sencillo. Todo se resume a una única cosa. Un único fin. Una única frase que probablemente hayas leído en el Hacktivismo:

“Luchar por tus sueños siempre será mejor que luchar por los sueños de otros”.

Y como el tiempo pasa muy rápido, no quiero ser el peón que trabaja para los sueños de otros. Yo tengo los míos propios.

No quiero divagar en exceso, porque entiendo que mi situación puede ser muy distinta de la tuya. Nunca he tenido miedo a los despidos (más bien siempre me han gustado porque es una forma de salir bien cubierto de una empresa), no tengo ningún problema en cambiar de ciudad o de país cada dos o tres años, no soy una persona muy consumista lo cuál me permite vivir largas temporadas sin nuevos ingresos,… Evidentemente, estas características me han permitido afrontar y aumentar mucho el nivel de riesgo al que me he enfrentado habitualmente.

Pero quizás tú tienes familia. Tienes hijos. Tienes una casa que pagar. Y la historia es completamente diferente cuando tienes que mantenerlos a flote.

De manera que si yo estuviese en esta situación esto es lo que haría:

1. Ten claro lo que necesitas para sobrevivir. Si eres un empleado por cuenta ajena, tienes ingresos (pago mensual) y pasivos (deudas y obligaciones que tienes: casa, coche, seguros,…). Lo más probable, al igual que hemos hecho muchos de nosotros, es ir gastando de mes en mes, sin preocuparte mucho de hacer presupuestos. En este caso, es imprescindible que empieces de inmediato estableciendo un presupuesto básico. Hazte esta pregunta: ¿Cuánto dinero necesitas para mantener tu nivel de vida? He probado muchas aplicaciones, pero siempre vuelvo a lo básico, a una simple hoja de cálculo en Excel. Haz un listado de todo lo que necesitas cada mes y ten muy claro que esa cifra resultante es lo tienes que conseguir cada mes para tener éxito.

2. Empieza a ahorrar. Cuando montas un negocio necesitas tener una cantidad reservada para imprevistos (te aseguro que llegaran). Piensa que todo lleva tiempo: encontrar clientes, reunirte con clientes potenciales,… intenta no endeudarte, para arrancar un negocio como freelance no suele ser necesario (no despilfarres).

3. Tus beneficios actuales son solo dinero. Quizás en tu trabajo actual por cuenta ajena, tienes cheques de comida, seguro médico privado, cafés y refrescos gratis,… Entiende que estos beneficios son solamente dinero. No puedes estar pegado a una empresa en la que no eres feliz por este tipo de beneficios (conozco a algunas personas). Simplemente reemplázalos por tus nuevos ingresos.

4. Para obtener tu tarifa no apliques “ingeniería inversa” a tu salario. Este es uno de los errores más comunes de los freelancers principiantes. Si gano 50K al año, trabajando 2000 horas, significa que gano 25€ la hora. Así que eso es lo que cobraré por mis servicios. ¡Mal! En primer lugar, si divides todos tus ingresos entre 2, ahora estás cobrando 12,50€ la hora. Y en segundo lugar, no se puede comparar ser trabajador por cuenta ajena, que ser un profesional independiente. Alguien que contrata a un empleado, sabe que tiene que gastar en su contratación (anuncios de trabajo, gastos generales de contratación, …). También paga por la incorporación (conseguir que te instales en la empresa). También está pagando sus vacaciones, días de enfermedad, tiempo dedicado al descanso,… Y estos son solamente algunos de los gastos que no reflejarías en tu tarifa inicial. Si necesitas un poco de ayuda para aprender a justificar esa tasa más alta, consulta mi curso gratuito.

5. Consigue ya tus primeros clientes. Párate un segundo y deja de hacer ese montón de cosas que parecen muy interesantes, pero no son productivas. Tener el logotipo perfecto, diseñar la web súper chula, elaborar un plan de negocios redondo. Claro que todo esto es importante y tienes que hacerlo, pero inicialmente debes centrarte en conseguir personas que te paguen. Poco a poco, irás haciendo y mejorando todo eso. Recuerda: hecho, mejor que perfecto.

Tengo claro que emprender y administrar tu propio negocio no es para todos. No te dejes embaucar por la palabra “emprendedor”.  Debes abrir los ojos y entender que vivir en una jaula de oro, no es vivir.

Lo peor que te puede pasar es que tu negocio se arruine y tengas que volver a trabajar por cuenta ajena (yo ya he pasado por eso).  Pero te aseguro que si eso es lo peor merece la pena intentarlo.

Ahora bien, si sigues los cinco puntos anteriores es muy probable que no falles y consigues tener éxito.


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¿Ahora te toca a ti? ¿Cómo has presentado hasta ahora tu trabajo: cómo un gasto o una inversión? Cuéntamelo en los comentarios.